Posted by: admin, in Pastoral Visual, Signos

This entry was posted
on Viernes, Abril 6th, 2007 at 7:00 and is filed under Pastoral Visual, Signos.
You can follow any responses to this entry through the RSS 2.0 feed.
You can leave a response, or trackback from your own site.
Marzo 9th, 2008 at 6:05
[…] ¿Estamos atentos a descubrir el sufrimiento que se esconde en el corazón de los que comparten con nosotros el día a día? Cuántas veces, en vez de ayudar, fabricamos cruces para hombros ajenos convirtiéndonos en torturadores en vez de ayudadores. Cuánta palabra que arrincona, que hiere, que mata. Cuánto censurar en lugar de aplaudir. Cuánto decir “no” en vez de “sí” o evitar cobardemente el “no” cuando corresponde mantenerlo. Cuánto chiste fácil sobre lo más sagrado, cuánta blasfemia impune contra el Hombre y contra Dios. Cuánta condena injusta al cerrar nuestro corazón por una leve ofensa o un malentendido. Cuánto embuste, cuánta murmuración y cotilleo, cuánta contaminación sutil de palabritas envenenadas. Cuánto abuso de nuestro potencial para construir —como sayones— estructuras de muerte, en vez de optar por fortalecer la vida y los valores humanos. […]