Posted by: pARTido, in Pastoral Visual, Evangelio
This entry was posted
on Viernes, Abril 4th, 2008 at 6:00 and is filed under Pastoral Visual, Evangelio.
You can follow any responses to this entry through the RSS 2.0 feed.
You can leave a response, or trackback from your own site.
Abril 3rd, 2008 at 22:06
Dios me sabe a pan. A nuestro pan de cada día.
Me sabe a pan de hogaza, redondo y cálido,
que sabe a hogar, amor y comunidad.
Me sabe como la “chapata”, sencillota y agrietada, cercana y comprometida.
No como la “baguette”, más perezosa y estirada.
No me sabe a pan de “pistolas”, cobardes y asesinas,
sino al bollo compartido del perdón, al bocata paciente de la paz.
Me sabe a pan integral, moreno y fibroso,
del sabor de la tierra, las espigas, el sol y el mar.
No me sabe a pan de molde. ¿Será porque Dios no está cuadriculado?
No me lo encuentro en los canapés de los famosos y adinerados,
sino en los pequeños “colines”, en los detalles más crujientes y cotidianos.
Dios me sabe a pan.
Abril 5th, 2008 at 19:38
[…] el pan que se parte y se reparte […]