Posted by: pARTido, in Pastoral Visual, Teología
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on Miércoles, Julio 30th, 2008 at 6:00 and is filed under Pastoral Visual, Teología.
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Julio 28th, 2008 at 23:07
Lo importante para el cristiano no es la trascendencia ni la inmanencia, sino la transparencia, que es la presencia de la trascendencia dentro de la inmanencia… La transparencia significa poder ver en el otro a Dios, naciendo de la profundidad de su corazón.
Septiembre 24th, 2008 at 22:32
Paz y Bien!
Le felicito por este espacio para la evangelización. Soy miembro de la Fraternidad San Antonio de Padua de la Juventud Franciscana de San Juan de Puerto Rico. Es una alegria saber que hay gente que trabaja para evangelizar con los nuevos medios. Dios le Bendiga.
Septiembre 20th, 2009 at 18:02
[...] Tendría aquella preciosa niña unos seis años. En apenas unos segundos saltó la valla, tropezó y rodó por el parterre inclinado del parque hasta un grueso pino. Su mamá, aterrada, corrió hasta ella, la levantó, la examinó, la consoló y secó sus lágrimas. Fue después cuando la oí decir: ¿Lo ves? ¡Dios te ha castigado por desobediente! [...]
Octubre 2nd, 2009 at 7:06
[...] Me dices que te ha hecho mucho bien el artículo anterior, que coincide con tus intuiciones. ¡Gracias por decírmelo! Eso refuerza mis certezas. Me envías además un texto papal que ratifica mi afirmación: “el infierno no es castigo sino autoexclusión”. Pero… sigue considerando que esa actitud del hombre lleva consigo “el rechazo definitivo de Dios”. [...]
Octubre 25th, 2009 at 20:12
[...] ¡Quién me mandará a mí meterme en estos charcos! Si yo no pretendía hablar del infierno. Si mi camino va en dirección contraria… Los lectores me han ido preguntando y he tenido que explicarme. Pero resulta que algunos curas ultras me ven en el infierno y han conseguido que censuren en una revista la parte anterior de este artículo por infernal. Así que no me queda más remedio que seguir y “dar razón de mi esperanza con dulzura y con respeto, con la conciencia tranquila, para que los que interpretan mal mi vida cristiana queden avergonzados de sus mismas palabras” (1Pe 3,15). [...]
Noviembre 9th, 2009 at 7:03
[...] A este artículo le faltaba un peldaño. Al fin voy a intentar subirlo. Se me quedó en el tintero “el santo temor de Dios”, que creo merece alguna reflexión. [...]