monje_budista

One Response to “Faith Power”

  1. Juan Rubio says:

    Monjes budistas recorren las calles de Rangún en Birmania con un mantra en los labios pidiendo que cese la tiranía que ya dura 45 años y que tiene al país empobrecido y exiliado. El pueblo ha seguido los pasos de la columna de túnicas azafrán de los monjes encarcelados la mayoría, asesinados otros. Dicen voces del exilio que los monjes son los únicos a los que el pueblo escucha, su referencia más importante. Han salido de los monasterios y se han mezclado con el lamento de un pueblo que en el siglo XXI sigue aplastado. La Junta Militar sabe que en las pagodas se esconde la disidencia. Su Ministro de Asuntos Religiosos ordenaba a los monjes volver a sus monasterios. Más de lo mismo. Cuando lo trascendente molesta, lo mejor es mandarlo a la sacristía, reducirlo al ámbito de lo privado, cercenar su libertad, acallar su voz. Es la misma historia de siempre sean monjes birmanos, jesuitas de China, teólogos de la Liberación en América Latina o misioneros en las sabanas africanas. No entro en si el budismo es una filosofía o una religión pero advierto que justo cuando el fenómeno religioso es desterrado del ámbito público, aparecen túnicas azafrán pidiendo libertad como en otros años en España hicieron sotanas negras en épocas de dictadura. Eran otros tiempos en los que se ponían los acentos en otras verdades. La premio Nobel de la Paz de 1991, la birmana Suu Kyi, aboga por la urgencia de una “revolución espiritual” que sea capaz de remediar la opresión de su pueblo y nos pide: “Por favor, utilizad vuestra libertad para promover la nuestra”. Yo me asombro de quienes defendiendo la labor de las túnicas azafrán quieren silenciar, por ser sotanas negras, la voz de quienes denuncian otras tiranías.

    Juan Rubio
    Vida Nueva
    6 de octubre de 2007 nº 2.583

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