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	<title>Comentarios en: En Misión con María</title>
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	<description>blog/bloc de pastoral visual</description>
	<pubDate>Tue,  2 Dec 2008 20:54:57 +0000</pubDate>
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		<title>Por: Juan Orbe</title>
		<link>http://partido.marianistas.org/en-mision-con-maria/#comment-174</link>
		<pubDate>Sat, 24 Nov 2007 15:31:22 +0000</pubDate>
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					<description>Pueden compartir su información</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>Pueden compartir su información
</p>
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		<title>Por: smdani</title>
		<link>http://partido.marianistas.org/en-mision-con-maria/#comment-24</link>
		<pubDate>Wed, 21 Feb 2007 17:37:39 +0000</pubDate>
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					<description>Es precioso
Me gusta!</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>Es precioso<br />
Me gusta!
</p>
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		<title>Por: Capitulo General Marianistas</title>
		<link>http://partido.marianistas.org/en-mision-con-maria/#comment-10</link>
		<pubDate>Mon, 12 Feb 2007 08:20:39 +0000</pubDate>
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					<description>Si miramos al Beato Guillermo-José Chaminade, nuestro Buen Padre, encontramos que su vida y su tiempo son instructivos para nosotros. En medio del terror de la revolución, de la destrucción de una cultura cristiana, de la posibilidad permanente del martirio, del exilio y de la emigración, de la división entre clases sociales, de un pueblo al que faltaba educación básica y formación en la fe, del fracaso repetido de sus perseverantes esfuerzos y de la soledad de sus últimos años, él siguió trabajando, perseverante en su paciencia, firme en su visión e inquebrantable en su confianza en Dios. 

A pesar de estas pruebas y dificultades, nuestro Fundador siguió siendo un hombre de &quot;imaginación y osadía apostólicas&quot; que, para extender la fe, vio oportunidades en los signos de los tiempos y en los genuinos logros de su sociedad. Por ejemplo, fue capaz de interpretar la aspiración de &quot;libertad, igualdad, fraternidad&quot; a la luz del evangelio, creando una comunidad atractiva para los jóvenes de su tiempo, una comunidad que reflejase el ideal apostólico de &quot;un solo corazón y una sola alma&quot;. Entre el impacto del nuevo mundo surgido de la revolución y la nostalgia por la Iglesia del Antiguo Régimen, el Beato Guillermo-José supo proponer una nueva visión de la sociedad y crear nuevas formas de misión y de vida dentro de la Iglesia. Igualmente, nosotros no podemos limitarnos a constatar los desafíos de nuestro tiempo, sino señalar con claridad &quot;lo nuevo&quot; que Dios está haciendo surgir en nosotros, en la Familia Marianista, e invitar con alegría a otros a unirse a nosotros. Como nuestro Fundador, somos a la vez hombres del mundo y de la Iglesia. Viviendo en el mundo, compartimos sus deseos más auténticos y cooperamos en sus esfuerzos por alcanzar el bien común; viviendo en la Iglesia, nos enriquecemos con su vida y tradición y nos entregamos a su continua renovación.
 
María estaba en el centro de su espíritu valiente y creativo. Ella era un simple ser humano pero plenamente redimido; la primera discípula, de cuya cooperación con la gracia dependió la vida del mundo; la mujer que nos enseña a leer los signos de los tiempos; la imagen de la Iglesia y nuestra Madre. Por eso exhortamos a todos a volver continuamente a la meditación del misterio de María. Especialmente en este momento de nuestra historia nuestra contemplación de María se fija en ella como pobre y como aquella en quien Dios ha hecho algo increíblemente nuevo.</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>Si miramos al Beato Guillermo-José Chaminade, nuestro Buen Padre, encontramos que su vida y su tiempo son instructivos para nosotros. En medio del terror de la revolución, de la destrucción de una cultura cristiana, de la posibilidad permanente del martirio, del exilio y de la emigración, de la división entre clases sociales, de un pueblo al que faltaba educación básica y formación en la fe, del fracaso repetido de sus perseverantes esfuerzos y de la soledad de sus últimos años, él siguió trabajando, perseverante en su paciencia, firme en su visión e inquebrantable en su confianza en Dios. </p>
<p>A pesar de estas pruebas y dificultades, nuestro Fundador siguió siendo un hombre de &#8220;imaginación y osadía apostólicas&#8221; que, para extender la fe, vio oportunidades en los signos de los tiempos y en los genuinos logros de su sociedad. Por ejemplo, fue capaz de interpretar la aspiración de &#8220;libertad, igualdad, fraternidad&#8221; a la luz del evangelio, creando una comunidad atractiva para los jóvenes de su tiempo, una comunidad que reflejase el ideal apostólico de &#8220;un solo corazón y una sola alma&#8221;. Entre el impacto del nuevo mundo surgido de la revolución y la nostalgia por la Iglesia del Antiguo Régimen, el Beato Guillermo-José supo proponer una nueva visión de la sociedad y crear nuevas formas de misión y de vida dentro de la Iglesia. Igualmente, nosotros no podemos limitarnos a constatar los desafíos de nuestro tiempo, sino señalar con claridad &#8220;lo nuevo&#8221; que Dios está haciendo surgir en nosotros, en la Familia Marianista, e invitar con alegría a otros a unirse a nosotros. Como nuestro Fundador, somos a la vez hombres del mundo y de la Iglesia. Viviendo en el mundo, compartimos sus deseos más auténticos y cooperamos en sus esfuerzos por alcanzar el bien común; viviendo en la Iglesia, nos enriquecemos con su vida y tradición y nos entregamos a su continua renovación.</p>
<p>María estaba en el centro de su espíritu valiente y creativo. Ella era un simple ser humano pero plenamente redimido; la primera discípula, de cuya cooperación con la gracia dependió la vida del mundo; la mujer que nos enseña a leer los signos de los tiempos; la imagen de la Iglesia y nuestra Madre. Por eso exhortamos a todos a volver continuamente a la meditación del misterio de María. Especialmente en este momento de nuestra historia nuestra contemplación de María se fija en ella como pobre y como aquella en quien Dios ha hecho algo increíblemente nuevo.
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