<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><!-- generator="wordpress/2.0.1" -->
<rss version="2.0" 
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/">
<channel>
	<title>Comentarios en: Despertar (Mt 24, 37-44)</title>
	<link>http://partido.marianistas.org/despertar/</link>
	<description>blog/bloc de pastoral visual</description>
	<pubDate>Tue,  2 Dec 2008 21:19:47 +0000</pubDate>
	<generator>http://wordpress.org/?v=2.0.1</generator>

	<item>
		<title>Por: José Antonio Pagola</title>
		<link>http://partido.marianistas.org/despertar/#comment-187</link>
		<pubDate>Fri, 30 Nov 2007 22:13:35 +0000</pubDate>
		<guid>http://partido.marianistas.org/despertar/#comment-187</guid>
					<description>&lt;strong&gt;DESPERTAR&lt;/strong&gt;

Un día la historia apasionante de los hombres terminará, como termina inevitablemente la vida de cada uno de nosotros. Los evangelios ponen en boca de Jesús un discurso sobre este final, y siempre destacan una exhortación: «vigilad», «estad alerta», «vivid despiertos». Las primeras generaciones cristianas dieron mucha importancia a esta vigilancia. El fin del mundo no llegaba tan pronto como algunos pensaban. Sentían el riesgo de irse olvidando poco a poco de Jesús y no querían que los encontrara un día «dormidos».  (Eclesalia)</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p><strong>DESPERTAR</strong></p>
<p>Un día la historia apasionante de los hombres terminará, como termina inevitablemente la vida de cada uno de nosotros. Los evangelios ponen en boca de Jesús un discurso sobre este final, y siempre destacan una exhortación: «vigilad», «estad alerta», «vivid despiertos». Las primeras generaciones cristianas dieron mucha importancia a esta vigilancia. El fin del mundo no llegaba tan pronto como algunos pensaban. Sentían el riesgo de irse olvidando poco a poco de Jesús y no querían que los encontrara un día «dormidos».  (Eclesalia)
</p>
]]></content:encoded>
				</item>
</channel>
</rss>
